El olivo es conocido como el “árbol inmortal”, con una fuerza y gran capacidad de regeneración. Es, además, un árbol con profundas raíces en la cuenca del Mediterráneo y especialmente en España. Asociado tradicionalmente con símbolo de la paz es árbol consagrado a Minerva a la que la representa con frecuencia con un ramo de olivo en las manos. También se ha asociado con la victoria y por eso en la antigua Roma, de olivo eran las coronas o guirnaldas que se usaban en la celebración de los triunfos y de olivo eran las coronas que se ofrendaban también a los vencedores de los juegos olímpicos.
En España el olivo es un árbol totémico y, además, ha dado lugar a un sector económico potente, innovador y muy importante, cuyo producto esencial, el aceite de oliva lleva implícito el sello de calidad, calidad que solo puede obtenerse merced a técnicas de cultivo agrícolas que combinan la tradición con la innovación.
Para conocer de cerca el olivo y el sector olivarero en España nada mejor que empezar conociendo los tipos de olivo que se dan en España:
- Picual: Es una de las variedades más cultivadas en España y se encuentra en la mayoría de las regiones olivareras. Sus olivas se caracterizan por su sabor fuerte y amargo.
- Arbequina: Es una variedad de olivo frecuente en Cataluña y Aragón. Es conocido por su sabor suave y frutado, ideal para producir aceite de oliva de alta calidad.
- Manzanilla: Es una de las variedades de olivo más antiguas de España y se cultiva en Andalucía. Muy apreciado, se caracteriza por su sabor suave y agradable.
- Hojiblanca: Es una variedad de olivo cultivada en Andalucía y se encuentra en la mayoría de las regiones olivareras. Se caracteriza por su sabor suave y afrutado.
- Cornicabra: Es una variedad de olivo cultivada en la meseta central de España y se caracteriza por su sabor fuerte y amargo.
- Lechín: Es una variedad de olivo cultivada en Andalucía y se caracteriza por su sabor fuerte y amargo.
- Blanqueta: Es una variedad de olivo cultivada en Andalucía y se caracteriza por su sabor suave y afrutado.
Estos son solo algunos de los tipos de olivos cultivados en España, y existen muchas otras variedades que se cultivan en diferentes regiones del país como el abadejo o acebuche muy presente en Galicia, el alameño de Cabra o el alameño de Montilla,
Cada variedad de olivo tiene sus propias características y se utiliza para diferentes fines algunos son especialmente aptos para la producción de aceite de oliva con diferentes intensidades, sabores y calidades (oliva virgen, oliva virgen extra, orujo, lampante, refinado etc) y también para la elaboración de productos de conservas.



