Se presenta el programa de Master en la Universidad de Sevilla en su IX edición, dedicado a la formación permanente sobre la Urología Pediátrica, que constituye una especialidad dentro de la especialidad de Urología y que, a su vez, presenta subespecialidades para el tratamiento de determinadas patologías y malformaciones del sistema urogenital de niños y adolescentes.
El avance de la Urología y de la Urología Pediátrica es indudable y constante. Se mejoran conocimientos y técnicas de intervención. La especialización de esta disciplina inicialmente una especialidad dentro de la Urología es imparable. Quedan ya lejos los tiempos del “padre de la Urología” el doctor Francisco Díaz, pero no su legado caracterizado por el estudio, la formación y la especialización que dan sentido a esta especialidad dirigida a tratar patologías de pacientes, niños o adolescentes.
La Urología pediátrica se distingue de la Urología general por la edad de los pacientes y el tipo de enfermedades que padecen. Asimismo, tampoco es igual que la Cirugía Pediátrica, donde se tratan mediante cirugía todas las patologías infantiles.
Si bien, en un principio era una subespecialidad médica vinculada a la Urología o a la Cirugía Pediátrica, poco a poco ha ido haciéndose necesaria una formación específica y una especial dedicación a la UP, convirtiéndose en un área que precisa de profesionales cualificados, con los conocimientos y habilidades necesarios que no se adquieren solo con el Programa de Formación de la Especialidad de Cirugía Pediátrica o de Urología por separado.
Es además una disciplina claramente interdisciplinar porque no solo exige conocimientos en Urología y Cirugía, sino que, además, precisa de conocimientos en otras ramas de la medicina directamente relacionadas con el paciente (niño o adolescente) y, también, que contemple, en su caso, el horizonte de ese mismo paciente cuando pase a la edad adulta.
Las principales patologías que trata la Urología Pediátrica son:
- Fimosis: dificultad para retraer el prepucio (situación normal hasta los 3 años). Y Parafimosis: cuando la piel del prepucio no puede volver a su situación normal.
- Persistencia del conducto peritoneo-vaginal: se presenta en forma de agrandamiento de uno o dos lados del escroto.
- Varicocele puberal: es la dilatación de las venas del cordón espermático, que puede aparecer al inicio de la pubertad.
- Criptorquidia: cuando el descenso de los testículos a las bolsas escrotales durante el embarazo no se produce correctamente.
- Hipospadias: malformación del aparato urinario y genital.
- Incontinencia urinaria.
- Vejiga neurógena.
- Complejo extrofia-epispadias.
- Anomalías en el desarrollo sexual (DSD).
- Uropatías obstructivas.
- Estenosis pielouretral e hidrofenosis.
- Reflujo vesicoureteral.
- Disfunciones de vejiga urinaria.
- Megauréter.
- Extrofia vesical.
A su vez, existen otras subespecialidades, en base al tipo de patología como los especialistas en Urología funcional: incontinencia urinaria diurna y nocturna y vejiga neurogénica; o las unidades encargadas de las malformaciones genitales, tales como la extrofia vesical-epispadias y las hipospadias. Precisamente por sus circunstancias específicas, la UP requiere una formación interdisciplinar en la que se aúnan no solamente las especialidades de cirugía y urología, siendo preciso relacionar este especialidad con la Urología que será la que atenderá a los pacientes hoy de la UP cuando dejen de ser niños o adolescentes; sino también se precisan formación complementaria de otras especialidades, entre ellas, Pediatría, Neonatología, Ginecología, Nefrología o Cuidados Intensivos Pediátricos e incluso oncológicas, uroneurológicas y reconstructivas que más adelante podrán hacerse cargo de los pacientes si fuera necesario.
El Programa atiende también a la transformación que está sufriendo la cirugía en general y la pediátrica en particular en cuanto a técnicas de intervención. Desde las técnicas tradicionales en ocasiones muy invasivas que ofrecen buenos resultados pero con una secuencia compleja de efectos secundarios como dolor, postoperatorios más complicados y recuperaciones más lentas, se ha pasado a técnicas mínimamente invasivas pero muy eficaces en el tratamiento de las patologías que ofrecen ventajas indudables por su menor impacto en el paciente, menos complejidad en el postoperatorio, disminución del color y mejora en la recuperación con menor tiempo para la realización de una vida normal. La generalización de estas técnicas exige un conocimiento de las mismas y de su aplicación, máxime por la transformación radical que está experimentando la UP en cuanto a la intervención en niños y adolescentes ofreciendo también un menor resultado estético que una cirugía abierta.
Actualmente el listado de patologías que pueden ser tratadas con estas técnicas no invasivas es cada vez más amplio e incluye, entre otras. nefrectomías, heminefrectomías, criptorquidia, corrección de estenosis pieloureteral (pieloplastia) y de reflujo vesicoureteral, megauréter obstructivo, etc. Asimismo, puede utilizarse en intervenciones de mayor complejidad como ampliaciones vesicales o la creación de conductos cateterizables para sondajes.
Master en Urología Pediátrica
El objetivo de esta nueva edición del Máster de Formación Permanente en Urología Pediátrica de la Universidad de Andalucía es conseguir una buena formación integral que aúne los conocimientos de Urología y Cirugía con los de la especialidad de UP y sus posibles especializaciones, además complementado por la formación multidisciplinar en otros campos de la medicina, entre otros, Pediatría, Neonatología, Ginecología, Nefrología o Cuidados Intensivos Pediátricos, abierta a las nuevos procedimientos y técnicas de intervención que se están implantando en la práctica clínica.
Más información sobre el Máster de Formación Permanente en Urología Pediátrica de la Universidad de Andalucía.



